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El desafío de emprender en pareja: ventajas y desventajas

Mientras que algunos ven el lado positivo de enfrentar el camino emprendedor de a dos, para otros puede ser una opción que atenta contra el amor. Hablamos con una pareja emprendedora para conocer su historia y opinión.

Por inconformidad, por estar cansados de trabajar de 9 a 18 horas bajo la misma rutina, para poder tener un ingreso extra o porque se quedaron sin trabajo. Estos son sólo algunos de los múltiples motivos que hacen que cada vez más personas se animen a salir de la “zona de confort” y se tiren de lleno a la pileta emprendedora.

A la hora de lanzarse a esta nueva aventura algunos lo hacen en modo solitario y otros tantos buscan transitar ese camino acompañados: así es como encuentran en un amigo, un hermano o una pareja el mejor socio. Y es de esto último de lo que hoy queremos hablar: ¿Está realmente bueno emprender en pareja?

Contrariamente a lo que pensaba, hay más ventajas que desventajas”, afirma sin vueltas Javier Kaufmann. Después de varios proyectos individuales y de haberse quedado sin trabajo, a comienzos de este año se animó a la aventura emprendedora: junto a su novia Clara Sufritti creó TOPFE, un emprendimiento que ofrece macetas de cemento, un material noble y duradero al que le suman diseño.

Clara y Javier crearon TOPFE, macetas de cemento realizadas 100% de forma artesanal

Para ellos, la confianza es la principal ventaja de trabajar con una pareja y no con otra persona: “La confianza creada entre nosotros hace que podamos hablar un montón de aspectos laborales de otra manera. Tenemos un nivel de debate que no podríamos tener con un par o un jefe en un ‘trabajo normal’. A ellos no les podés decir ‘no me parece’ o ‘no me gusta, creo que el camino no es este’. En cambio, entre nosotros esto es normal y en la pareja sucede mucho. Podemos hablar con total libertad ciertas cosas laborales sin que nadie se ofenda”.

A la par, afirman que al emprender en pareja uno se potencia  y se conecta de otra manera con el otro. Básicamente, cada uno cubre un rol dentro del emprendimiento desde donde explota su potencial al cien por ciento: “Clara es diseñadora de interiores y yo estudié Comunicación y Marketing. Cada uno, desde su lado, hace mejorar nuestra empresita. Lo que ella sabe, quizás yo no lo sé, y al revés. Entonces, nos potenciamos y complementamos también de manera profesional”.

Sabemos que si uno afloja un poquito, va a ser difícil llegar a fin de mes. En pareja, cada uno se compromete de la misma manera

La realidad es que emprender en pareja implica el ya no tener que esperar a verse solamente después de las seis de la tarde o cenar después de un día agotador. Acá -muchas veces- se mezclan ambos universos: se debate mientras desayunan o almuerzan, planifican, deciden cómo gastar el presupuesto, en qué invertir y cómo lograr que el emprendimiento crezca. Todo juntos, por supuesto, con sus pros y sus contras.

Entre las desventajas, Clara y Javier coinciden con este último punto: “Al no tener horarios, tal vez es difícil poder cortar y desconectarnos de lo laboral. Así es como un sábado, mientras estás tomando mate, terminamos teniendo una reunión, debatiendo o proyectando. A veces nos proponemos ‘este domingo no hablamos nada de trabajo’, pero es muy difícil, muy”.

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Para ellos, el problema más común entre los emprendedores en pareja es poder separar los conflictos de casa o de pareja de lo laboral: “Obviamente que tenemos nuestras peleas y a veces es complicado trabajar así”.

¿Cómo buscan ganarle a este problema? “Antes de decidir emprender planteamos una suerte de reglas en las que decidimos separar lo laboral de lo amoroso. Si empezamos a trabajar, trabajamos; y si estamos enojados, no importa. Caras felices y a seguir porque estamos trabajando y es lo que decidimos y quisimos. Es difícil, pero tratamos de respetar esas reglas y por ahora la venimos sobrellevando bien”, cuentan.

Si bien esta es la historia de Javier y Clara, recordá que existen varios escenarios posibles… Y no te vamos a mentir: al igual que en el resto de los aspectos de la vida, acá no aplican fórmulas infalibles.

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Periodista especializada en LifeStyle y Gastronomía. Escribe en diferentes medios gráficos y digitales. #Foodie. En redes: @gcarpineta