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Yoga bioenergético: ¿Cómo puede ayudarte a romper tu “coraza”?

Combinado con técnicas de la Bioenergética y con algunos elementos del Chi Kung, ayuda a quitar ese escudo de tensión que vamos construyendo a lo largo de la vida. Una instructora nos cuenta cómo son las clases y sus beneficios.

María del Carmen De Luca se acercó al Yoga hace más de una década “casi obligada”, según ella misma confiesa: “Un día de hace muchos años, por un pico de estrés y por consejo médico, fui casi obligada a mi primer clase de Yoga. Llevaba por entonces una vida agitada, con un trabajo full time y una familia en crecimiento. Tomé la clase convencida de que ‘sólo sería para superar el momento que estaba atravesando y de que ESO no era para mí’.

¿Qué pasó después? Fue a su segunda clase y, al finalizar, se acercó a quien sería después su maestro y le contó que sentía un profundo dolor en mi cuello. El le contestó: “Estás empezando a romper tu coraza”, y se fue… “Aún sin comprender qué trataba de decirme, abracé ese camino que la vida me estaba mostrando, regalando, y ya nunca más quise dejarlo”, afirma.

Hoy dicta clases y talleres de Yoga y Chi Kung Bioenergético en distintos espacios y forma parte de Relajemos.com, un sitio dedicado al Yoga y Bienestar general que nació en 2016 con el objetivo de unir a la comunidad yogui hispana y en el que, además de notas, podés encontrar clases de Meditación, Yoga anti Estrés, para embarazadas, entre otras.

Según explica María del Carmen, en Yoga Bioenergético (Yoga Bio, como suele llamarlo), se habla de “Coraza bioenergética”: es ese escudo de tensión, contracturas y rigidez que vamos construyendo a lo largo de la vida, con el estrés, las obligaciones y “el deber ser” de la vida cotidiana.

“Construímos esta coraza durante mucho tiempo, sin poder sentir el cuerpo, ni las emociones, tratando de parecer algo que no somos y, cuando por fin decidimos empezar a romperla, duele”, afirma.

Al disolver las contracturas, las emociones empiezan a salir. Por eso a veces surge la tristeza, el dolor, el llanto como también la risa y la alegría. Pero, una vez que logramos liberarnos de esta coraza que nos mantiene encerrados, nos sentimos mucho mejor, más livianos, más felices y logramos ser nosotros mismos.

¿De qué se trata el Yoga bioenergético?
El Yoga Bioenergético es un estilo de Yoga diferente que combina la práctica milenaria de la India con técnicas de la Bioenergética del Dr. Alexander Lowen y que, en el caso particular de María del Carmen, combina con algunos elementos del Chi Kung.

Los elementos que aporta la Bioenergética (como pelotas, pelotitas, bastones y cañitas de bambú) apuntan a disolver contracturas, a aliviar el estrés y a “volver a disfrutar del placer de estar vivo y ser quienes realmente somos”.

¿En qué consiste una clase?
Por María del Carmen De Luca

Mi objetivo principal es lograr que mis alumnos puedan descubrir en la clase el placer de sentir el cuerpo, expresar las emociones y aquietar la mente; y principalmente que después puedan volcar todo eso en su vida de todos los días.

Para soltar el ritmo y las preocupaciones y empezar a enfocarnos, siempre comenzamos la clase con algún pranayama (técnica de respiración).

Recorremos secuencias más intensas de tonificación y/o elongación, y le damos mucha importancia a la relajación y a la disolución de contracturas.

En Yoga Bio utilizamos técnicas de percusión y automasaje para lograr estos objetivos. Las cañitas de bambú nos sirven para hacer percusión sobre los músculos en ciertas zonas del cuerpo a fin de aumentar la circulación y el calor para poder después aflojar y elongar.

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Exhala el año que se va. Inhala todo lo bueno que trae el próximo✨

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Utilizamos también técnicas de percusión para aumentar la densidad ósea, por ejemplo con la llamada “danza india” del Chi Kung, una especie de golpe que damos sobre la tierra alternado uno y otro pie que nos permite comenzar un trabajo de profundo enraizamiento.

Las pelotas y pelotitas las usamos en gran parte de la clase y ésos son los momentos más esperados por los alumnos. Es un momento de gran placer, pero también de gran autoconocimiento. Es ahí cuando más desarrollamos nuestra conciencia corporal.

Con la ayuda de la pelota, tomamos conciencia de la curva cervical, abrimos el pecho, relajamos los hombros y trabajamos una respiración súper profunda. Nos sirve para masajear la zona lumbar y trabajar la espalda y la musculatura abdominal con gran suavidad y sin requerir ningún esfuerzo sobre la columna.

Los bastones de bambú, por su parte, nos permiten trabajar la postura y conectarnos con la sensación de vacío que hay en ellos.

Después de todo este trabajo, es de vital importancia dedicarle un espacio a una buena relajación. Es ahí donde en cada clase, experimentamos distintas técnicas de meditación para que cada uno descubra si se siente más cómodo visualizando, repitiendo un mantra o anclando la conciencia en su cuerpo y su respiración. Es el momento en el cual la mente deja de pensar y nos lleva a nuestro lugar ideal, ése en donde los sentimientos fluyen libremente, donde siempre hay calma, ese lugar que SIEMPRE encontramos dentro nuestro.

¡Shanti!

Periodista especializada en LifeStyle y Gastronomía. Escribe en diferentes medios gráficos y digitales. #Foodie. En redes: @gcarpineta